
Era la mañana del 16 de Septiembre de 1962, la ciudad de Oaxaca se quedó atónita aquel día, no creía lo que sus ojos veían. El pueblo aplaudía a raudales la aparición misteriosa de un contingente vestido de blanco que encabezaba el desfile tradicional de ese día y que había impresionado a soldados profesionales por su disciplina, elegancia y gallardía.
Parecía una escuela surgida de la nada, de la noche a la mañana, como en un cuento de hadas, y no teniendo explicación sobre el origen de esta aparición, el mismo pueblo la bautizó con el mítico nombre de
LA ESCUELA NAVAL DE TUXTEPEC
Y así como fue de radiante e impresionante su aparición, se volvió a la fuente de perfección de donde procedía: LA NADA ¿Pero realmente existió? ¿Acaso existen vestigios o siquiera ruinas que den testimonio de su paso por este planeta?. La ETI41 fué de facto, por un accidente pedagógico, un experimento educativo de masas, en el cual el adolescente fue educado en algunas materias, al nivel que tienen las escuelas profesionales. El hecho que mejor demuestra esta afirmación de manera contundente es la enseñanza del dibujo técnico. Los egresados de la ETI41 ya nada tenían que aprender al respecto en universidades y tecnológicos del país. Ahora que está de moda el programa gubernamental de Escuelas de Calidad, la ETI41 se adelantó casi con medio siglo a este programa, haciéndolo mejor y en tiempo record.
La limpieza, la disciplina, la puntualidad, la higiene, la marcialidad, etc. eran valores que se extendían a todo el recinto escolar, donde no se permitía encontrar un solo "rasponcito" o mancha en las paredes. Lo que ahora parece imposible conseguir a pesar de los premios y los estímulos que otorga la SEP y organizaciones interesadas en la educación de la niñez mexicana. Esto fué realizado pro la ETI41, sin mas premios que la satisfacción de una educación de excelencia.
NO SOLO ERA UNA "ESCUELITA" QUE MARCHABA BIEN, NO SOLO ERA SU ANDAR, ERA SU TODO Y POR ESTO ¡QUIEN LA VIÓ EN ACCIÓN , NO LA PUDO YA JAMÁS OLVIDAR!